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Se puede decir que la primera presencia humana conocida en Formentera es en la Edad de Bronce, con el monumento megalítico de Ca Na Costa, perfectamente conservado.
Antes de los fenicios nos visitaron los griegos. Aunque no se establecieron de forma estable, nos dieron el primer nombre a nuestra isla, OPHIUSA (isla de serpientes). Los romanos fueron los primeros que se establecieron en la isla de manera estable, y la llamaron FRUMENTARIA (Isla de trigo) denominada así por el alto rendimiento de sus tierras. Tras la caído del imperio romano la isla ha sufrido varias invasiones como los vándalos, Bizantinos y Visigodos sin aportar nada a la isla.
Con la llegada de los musulmanes, llega el máximo esplendor de la isla tanto en lo económico como cultural, de la cual hoy en dia quedan restos tales como norias, molinos de viento, aljibes, canales de riego, cerámica y sus costumbres populares como la vestimenta, el canto o baile.
El rey Jaume I, concedió a Guillem Montgri, arzobispo de Tarragona, el derecho de conquistar las islas de Ibiza y Formentera, comprometiéndose a repoblarlas. En lo que es actualmente Sant Francesc Xavier, se construyo la primera capilla románica (denominada la de Sa Tanca Vella). Así tenemos nuestras costumbres de origen catalán como son su idioma que se establece como lengua propia de las islas, y del castellano, lengua oficial de estado, costumbres funerarias, religiosas, sociales y culturales mezcladas con las costumbres árabes, romanas y fenicias.
Durante algunos siglos Formentera estuvo deshabitada, debido al peligro que para sus habitantes suponían los piratas, que habían hecho de la isla un refugio y abastecimiento de alimentos, agua y madera; por el hecho que en Formentera haya 4 torres de defensa.
Un ibicenco Marc Ferrer recibe de manos del rey la concesión de tierras en Formentera, para comenzar así su desarrollo y evolución demográfica, surgiendo así los primeros antepasados formenterenses.
En el último siglo, la historia de la isla es más o menos, igual al resto del territorio nacional, sufriendo la guerra civil y su dura post guerra. A partir de los años 60 y 70 se empezó a cambiar gracias a la llegada de los primeros turistas., caractizado por un ambiente de relax y tranquilidad; paralelamente se inicio el movimiento hippy, que constituyeron de forma decisiva en darla a conocer y unir su nombre a un modo distinto de entender la vida y hacer turismo, hecho que ha marcado profundamente la personalidad de la isla.
Ver también Ibiza, Menorca y Mallorca.
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